La realidad: tú creación

Esta realidad que vives la has construido tú día tras día, consciente o inconscientemente. Si estás consciente de este hecho, quiere decir que conoces qué has hecho para vivir lo que vives hoy, y discriminas qué necesitas aprender para superar lo que no quieres en tu vida.

Si te sorprende, es momento de revisar, reflexionar y reconocer que hay cosas que debes cambiar en ti, y abrirte a nuevas ideas y perspectivas. Conozco personas que en algún trecho de su historia se han topado con alguien que les quiso mostrar nuevas perspectivas y las ignoraron porque estaban decididas a hacer las cosas a su manera, y la realidad las sorprendió con problemas abrumadores.

También he sabido de alguien que se enfrentó a todo aquel que le proponía nuevas ideas porque se sentía amenazada, había vinculado su identidad con sus creencias. Si hubiese escuchado habría sacado un mejor provecho de las oportunidades. Además, se habría dado cuenta de que tenía grandes aliados.

Las personas con las que interactúas te pueden dar información valiosa que te sirve para verte mejor a ti mismo y conocer tu realidad, mostrarte puntos ciegos que tú no ves. Recuerda, que cada respuesta que das desencadena un hilo de historia que queda determinado, y si es beneficioso disfrutarás de los resultados, pero si no obtienes lo que esperabas te corresponde hacer un giro de cambio total en tu manera de pensar, tus creencias, hábitos y conductas.

Crear la realidad coherente, sustentable de abundancia tiene como requisito fundamental que tú te conozcas a ti mismo.

¿Entonces, qué decides?

Linea Básica: María Montero